Solanar y lucernario aragonés es uno de los libros más entrañables de Sender. Es un libro de reencuentros, de citas con fantasmas, del ayer recobrado. Tiene algo de confidencia, de revelación, de secretos de familia y de creador, y a la vez oímos la voz de alguien que se siente integrado en un territorio con historia, en una sensibilidad y en un paisaje. {…} Redactado desde la felicidad que fluye como la corriente de un río y desde la tentativa de recobrar el tiempo perdido, Ramón José Sender habla de su familia, de su madre y de su padre, de su aya tía Ignacia, habla de algunas vacaciones con sus hermanas y sus cuñados en Villanúa, de los ríos Guatizalema y Cinca, de pueblos como Alquézar, de libros de autores aragoneses como Jerónimo Borao o Baltasar Gracián.
ANTÓN CASTRO